En la tarde del pasado miércoles 22 de Julio se transmitió el décimo capítulo del Vivo Verde que protagonizan los jugadores de la Liga De Desarrollo. En esta ocasión tuvieron la palabra el base concordiense Santiago Cuelho, que actualmente se encuentra jugando la serie C1 italiana, y Juan Maya, otro de los ex jugadores del Club Estudiantes de Concordia.

Fue Santiago Cuelho quien tuvo la palabra en el inicio del Instagram Live, transmitió desde el pueblo ubicado en la región de la Lombardía donde reside actualmente, una de las zonas que se vio más afectada por el COVID-19.

Al principio la gente seguía su vida normal, no se lo tomaban en serio, cuando empezó el brote no se pudo parar hasta que empezaron a poner más controles. La gente no se cuidaba porque casi no teníamos información, el virus había empezado en la China y después vino directo para Italia. Empezamos el aislamiento preventivo desde mitad de Marzo, igualmente fue sólo un mes, después en Abril ya volví a trabajar. Para mitad de Mayo y principios de Junio ya se empezó a normalizar todo y ahora la vida ya es casi igual que antes” expuso respecto a la situación de pandemia.

Asimismo, el concordiense de 23 años se refirió al impacto del virus en el ámbito del básquet italiano: “el primer caso se detectó a finales de febrero y nosotros teníamos un partido el fin de semana siguiente, jugamos ese partido y terminamos. Pensábamos que venía una semana de vacaciones, que íbamos a descansar y también pensamos en la recuperación de los jugadores lesionados de nuestro equipo, pasaron las semanas y después de un mes directamente suspendieron la liga”. Además, agregó detalles sobre el presente del deporte: “si bien la vida es normal ahora, todavía no pudimos volver a entrenar en nuestra cancha, porque acá las canchas son de la provincia, de las escuelas y todavía no están habilitadas. Sí se puede ir a jugar al aire libre o en canchas privadas”.

Por otra parte, recordó sus inicios con la naranja: primero en La Unión de Colón a los 4 años, luego en Concordia, ciudad a la que se mudó junto a su familia y donde continuó practicando en la escuelita de Básquet del Colegio San José Adoratrices hasta los 14 años, cuando comenzó a jugar en el Club Atlético Ferrocarril y tuvo la oportunidad de disputar el Torneo Federal de Básquet.

“Nunca pensé en jugar profesionalmente, obviamente desde chico cuando empezás las ganas siempre están, pero no es fácil. Yo me dediqué porque terminé la escuela y empecé mis estudios a distancia, por eso podía viajar con el equipo, entrenar mucho. Un año antes de venir a Italia empecé los trámites para tener la ciudadanía, estaba decidido a venirme acá, salió esta oportunidad y no lo dudé, más que nada por una experiencia de vida. Estudié turismo y durante la carrera te van dando ganas de viajar y conocer, me abrió la cabeza. Terminé la facultad y nos vinimos con mi novia”.

El base de 1,83 dialogó sobre la dificultad que representó comenzar en un país nuevo con un idioma desconocido: “nadie hablaba español en el club. Si no aprendés el idioma se complica la relación con los chicos en el vestuario, además yo juego de base y necesito comunicarme, le puse muchas ganas al aprendizaje. Cuando recién llegué tenía 20 minutos de viaje hasta el club en el auto con un compañero, así que llevaba mi cuadernola, le preguntaba cosas y las anotaba, llegaba a casa y estudiaba. Después de 2 o 3 meses más o menos manejaba el idioma.

Por último, expresó sus sentimientos por uno de los clubes que más lo vio crecer: “le tengo mucho cariño a Estudiantes, me gusta el básquet de la ciudad, siempre fui de apoyar a todos los clubes pero tuve algo especial con el Verde, ahí hice muchos amigos, compartí viajes, jugué LDD y también tuve la oportunidad de jugar la Liga Nacional. Una parte de mi corazón quedó ahí en el Verde, me quedó esa deuda de volver algún día y de jugar más minutos”.

Posteriormente fue el turno de Juan Maya, otro concordiense que formó parte del plantel de LDD y que, de la misma forma que Santiago, tuvo minutos en Liga Nacional.

Empecé a jugar al básquet por la recomendación de una vecina, antes de conocer la cancha de Estudiantes sólo conocía la de La Bianca, mi barrio, donde toqué una pelota de básquet por primera vez”. Juan recordó entre risas: “picaba la pelota y le pegaba en los pies, cuando mi viejo me llevó por primera vez al club y quedé sorprendido con la cancha de parquet, me gustó tanto que quise aprender a jugar ahí”.

El concordiense estuvo en el primer plantel del “Verde” que compitió en la LDD, mencionó las diferencias entre los primeros años en comparación a la actualidad y dejó un mensaje reflexivo para los jóvenes que integran el plantel actual: “son privilegiados, no todos los chicos tienen la posibilidad que tienen ellos de que los llamen de afuera, les den un lugar donde vivir y todo para que ellos hagan lo que más les gusta hacer: jugar. Siempre les digo que salgan antes de su casa, se esfuercen, den todo. Cuando están en la cancha se nota que les gusta, se enamoraron del club y el esfuerzo es la forma de demostrarlo”.

Además, habló sobre los sacrificios personales que realizó durante su paso por el club: cambiarse a una escuela céntrica que le permitiera asistir a los entrenamientos ya que no disponía de movilidad, valoró el acompañamiento de su familia a la hora de trasladarlo desde una punta de la ciudad a la otra por su amor al deporte. Actualmente, “Mayita”, como lo apodaron en el Club Estudiantes, se desempeña como utillero y acompañó durante 2 temporadas a los jugadores del plantel profesional y de LDD, quienes lo consideran uno más a la hora de las giras, fuera de la cancha e incluso en ocasiones permanecen con él después de los entrenamientos para realizar algunos tiros al aro.

“Es una pasión eterna para mi desde que lo conocí, tengo el corazón pintado de verde desde que empecé a jugar en el club. Cuando voy a la cancha, en vez de ir a las plateas a sentarme prefiero estar en la hinchada gritando y alentando todo el tiempo” concluyó el joven de 23 años en el cierre de la transmisión.

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