1967 II

Equipo del Club Estudiantes Concordia que se consagrara campeón de Primera División de la Liga Concordiense de Fútbol. Arriba, de izquierda a derecha: Néstor “Cacho” Ibarguren, Valerio Alvez, Jorge “Mojarra” Challiol, Diego Gómez, Juan “Bagre” Gómez y Benigno “Nino” Berón. Abajo: Guillermo “Vizcacha” Gilberto, Julio “Guingue” González, José “Cacho” Osuna, Armando “Gringo” Faure y Jorge “Lechuga” Miranda. Año 1967.

El 26 de noviembre de 1967 quedará por siempre marcado a fuego en el recuerdo de todos los verdolagas. Aquella tarde, un grupo de jugadores lograba, por primera vez en la historia de la institución, un título oficial en el fútbol concordiense.

Al momento de llegar al encuentro consagratorio, el equipo conducido técnicamente por don Inocencio Guillermo Saini había logrado ubicarse al tope de las posiciones cosechando 24 unidades, luego de dieciseis fechas disputadas enfrentando a Sarmiento, Sargento Cabral, Ferrocarril, Wanderer´s, Defensores de Nébel, Correos y Locomotoras en dos oportunidades y a Victoria y Libertad sólo en la primera rueda.

Así se llegó a la penúltima fecha del certamen, momento en el que Estudiantes debía enfrentar nuevamente a Victoria esta vez en el siempre difícil “corralito” del Barrio Tiro Federal. Mientras que en otro rincón de la ciudad, el Sarmiento Football Club, que sumaba 20 puntos (cuatro menos que Estudiantes hasta ese momento) visitaba a Ferrocarril, sabiendo que no le quedaba otra que ganar y esperar alguna manito de sus rivales de barrio.

Según la cuentan los que la vivieron, la historia no fue sencilla para los verdes aquella tarde. A pesar de haberse quedado con un triunfo que significó el campeonato, algunos dicen que el empate hubiese sido lo más justo. Lo cierto es que se ganó y a nadie le importó que los bichitos colorados también lo hayan hecho por 3 a 2. El campeonato ya era un hecho y la emoción y los festejos se apropiaron de los Goroises Bolangeros, como se apodaba a la parcialidad estudiantil por aquellos días. La crónica periodística de “El Sol” del lunes 27 lo describió de esta manera: “cientos de hinchas acompañaron a los estudiantiles en la vuelta olímpica, con bombos, estribillos alusivos, cohetes y una serie de elementos, que le dieron a la finalización de este encuentro un marco de fiesta impresionante. Bonito”.

“El Litoral”, otro de los diarios de la época, describía aquel encuentro consagratorio de la siguiente manera: “el Estudiantes sin haber cumplido una de sus mejores actuaciones, derrotó al Victoria en su propio “Corralito”, por dos a uno. Un primer tiempo de Estudiantes, en el que “verdolaga” hizo casi todo el gasto. El Victoria dio la impresión de que se estaba reservando para arremeter al final, como efectivamenteocurrió. En esta etapa el “verdolaga” anotó sus dos goles, uno por intermedio del Faure, de un golpe de cabeza, ante el cual noté cierta indesición del Médice para cubrir su valla, y el segundo, golazo del Lechuga Miranda. Amagó que iba cabecear; sobró la “globa” y golpeándola suavemente con la nuca se la dio al Cacho Osuna que venía atrás. Se abrió la defensa del Victoria y Osuna se la devolvió por aire al Lechuga Miranda y éste con una hermosa “cuchara” incrustó la “globa” en la red… Estupenda visión para el gol del Cacho y del Lechuga.

El Victoria, al reanudarse, la lucha, salió dispuesto a “comérselo” al Estudiantes. Copó el medio campo y se lo quiso llevar por delante al verdolaga. cuya extrema defensa parecía flaquear por momentos. Pero atrás, en la última línea, cuidando los tres palos, estaba el Nino Berón, que ayer rayó a gran altura, salvando su valla en dos o tres oportunidades. A los 24 minutos el árbitro Juan Carlos Vázquez, que estuvo acertado en sus fallos, sancionó a Alvez por jugada peligrosa. El tiro indirecto fue tomado por Miranda, de Victoria, la “globa” la pasó a Jaluff y golazo del Victoria… El albinegro siguió arremetiendo y el “verdolaga” se defendía con uñas y dientes y llegó la pitada final y se armó la de San Quintín.

Si, se armó la d San Quintín. Los fanas y los “goroises bollangueros” que se habían ido preparados para celebrar la conquista, llevándose una bandera de más de cuarenta metros, sombrillas y paraguaas con llos colores verde y blanco del verdolaga; un estandarte de “Los raboneros” (para eso son estudiantes), etc. etc., irrumpieron en la cancha mezclados  (en un reconfortante espectáculo) con los fanas del Victoria, celebraron alborozados la conquista tan largamente esperada… Besos y abrazos en el medio de la cancha, lágrimas de alegría bañando los rostros, y el “Gato” Mayol, que se vino expresamente de Buenos Aires, para estar presente en la hora del triunfo consagratorio del cuadro de sus amores, como la emoción no lo dejaba hablar, maullaba, maullaba, maullaba…

Y al caer la tarde la ciudad toda presenció un inusitado y hermoso espectáculo. Una larga caravana de automóviles, camionetas, y hasta un auto del tiempo de ñaupa recorrieron las calles para decir al pueblo que ESTUDIANTES era el campeón. El paso de la caravana, de la que participé por invitación de un “fana” verdolaga, era saludada con aplausos.Los vecinos salían a la calle y todos aplaudían. Y así, en medio de un bulliciosa y contagiosa alegría, la caravana fue recorriendo la ciudad toda, culminando su recorrido en la cancha de basketball del club, no sin antes de llegarse hasta la “estancia” del Nébel, donde los directivos y fanas del “azul” celebraron la conquista como cosa propia. Hermoso y reconfortante espectáculo de hermandad deportiva. Que él sirva de ejemplo.”

Al domingo siguiente, el equipo de calle San Luis se impondría a Libertad por 1 a 0 y cerraría de esta manera una brillante campaña coronada por el título de campeón. 28 puntos sobre 36 posibles, algo más del 77% de los puntos obtenidos.

Aquel plantel estaba integrado por Néstor Ibarguren, Valerio Alvez, Jorge Challiol, Diego Gómez, Benigno Berón, Guillermo Gilberto, Julio González, José Osuna, Armando Faure, Jorge Miranda, Juan Gómez, Horacio Giorgio, Carlos Rodríguez, Rodolfo Carmelé, Roberto Lasque, Oscar Velasco, José Ibarrola y Roberto San Juan. El Director Técnico era Inocencio Saini, secundado por Néstor Choplín y Roque Benítez, este último a cargo de la utilería.

Vayan desde aquí, y a 50 años de tan importante logro para la institución, las más sinceras felicitaciones.

Vuelta olímpica en cancha de Victoria.

Multitudinaria vuelta olímpica en cancha de Victoria.

 

EL PARTIDO DEL CAMPEONATO

Victoria 1

Médice; Alanís y Miranda; Olivera, Valín y Arévalo; Jaluf, Poelman, Romero, Cañete y Rodríguez.

Estudiantes 2

Berón; D. Gómez y J. Gómez; Alvez, Ibarguren y Challiol; González, Faure, Osuna, San Juan y Miranda.

Goles: 3’ PT Faure (E), 25’ PT Miranda (E) y 22’ ST Jaluf (V).

Arbitro: Vázquez

 

ASÍ LO REFLEJARON LOS MEDIOS