1988

Arriba, de izquierda a derecha: Carmelo Noguera (Pte. de la delegación), José “Cacho” Osuna (DT), Gustavo Galeano, Marcelo Noguera, Luis Bocanegra, Antonio Villaba, Jorge Fernández, Sergio Dosba, Marcelo Vargas, Cristian Marracini, Martín Cedro, Sergio Rodíguez y Néstor Soto (PF). Abajo: Claudio Da Silva, Javier Stivanello, Juan Ragone, José Armua, Sergio Silvestri, Marín Grissé y Julio Romero (DT).

Apenas con quince años, un grupo de chiquilines logró darle a la institución el título más importante de su historia futbolera.

Es que no se trataba de un título más, de esos que tanto supieron cosechar las divisiones inferiores de Estudiantes bajo la conducción del Maestro José Orlando Cacho Osuna. Se trataba del Primer Campeonato Nacional de Fútbol Infantil “Confraternidad y Solidaridad”, organizado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).  

Por no poseer plantel en la categoría 1973, la Escuelita de Fútbol Vírgen del Valle cedió la invitación para participar en este torneo a nuestro club, en un claro reconocimiento al trabajo que el verde realizaba con los más chicos. 

Así fue como el grupo, encabezado por Cacho Osuna, Néstor Soto y Julio Romero, comenzó a trabajar ante tamaño desafío. Llegaron las convocatorias de chicos que jugaban en otras instituciones, los entrenamientos, y el trabajo de padres y dirigentes para que Estudiantes pudiese viajar y representar a la ciudad de Concordia. 

El 6 de enero de 1988 Marcelo Vargas, Antonio Villalba, Martín Cedro, Luis Bocanegra, Sergio Rodríguez, Jorge Fernández, Juan José Ragone, Sergio Dosba, Cristian Marrachini, Gustavo Galeano, Marcelo Noguera, José Armua, Javier Stivanello, Claudio Da Silva, Martín Grissé, Sergio Silvestre, Walter Valdez, Ricardo Grieve, Fabián Bellati y Gabriel Mateo partían hacia Luján (provincia de Buenos Aires) para vivir quizá la experiencia deportiva más linda de sus vidas. Con ellos, Julio Romero (DT), Néstor Soto (PF) y don Carmelo Noguera (Presidente de la delegación). Paradójicamente, Cacho Osuna, el gran artífice de estos chicos, no pudo viajar en un principio por razones laborales, aunque sí lo hizo en los tramos finales del torneo para estar junto a “sus” gurises.

El torneo, del que participaron veinte equipos (todos conformados por chicos de la clase 1973), fue ganado en forma invicta por los verdes. Además, como si no alcanzara con haber sido los mejores dentro del campo de juego, también se trajeron el reconocimiento por haber sido la delegación más simpática y la de mejor comportamiento, dentro y fuera de la cancha. Toda una marca registrada en la institución. 

Doce días después de aquella partida cargada de esperanzas, decenas de verdolagas y de genuinos hinchas del fútbol, aguardaban en el acceso sur de la ciudad de Concordia la entrada triunfal de los campeones. Los padres, los amigos y, por qué no, la misma ciudad de Concordia estaban deseosas de retribuir a estos pequeños campeones la gran alegría que acababan de brindarles.

Vuelta olímpica en Lujan.

La vuelta olímpica en Lujan, luego de la definición por penales.

 

CAMINO A LA GLORIA

Zona Clasificatoria

Estudiantes 1 (Sergio Rodríguez) – Yupanqui 1

Estudiantes 1 (Juan José Ragone) – Los Andes 1

Cuartos de Final

Estudiantes 2 (Gustavo Galeano y Sergio Dosba) – River (Chacabuco) 1

Semifinal

Estudiantes 3 (Sergio Dosba -2- y Juan José Ragone)- Alte. Brown 2

Final

Estudiantes 0 – Los Andes 0

En definición por penales Estudiantes se impuso por 5 a 4.

Convirtieron: Sergio Rodríguez, Gustavo Galeano, Antonio Villalba, Luis Bocanegra y Sergio Dosba.

Trofeo y afiche del campeonato.

Dirigentes, padres y colaboradores con el trofeo obtenido.